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Voces de sirena

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Llovía y el empedrado que formaba el suelo se volvía cada vez mas resbaladizo, el agua me calaba cada vez mas, la luna llena apenas se dejaba ver y tenía el cuerpo entumecido, entre el espesor del agua que caía pude distinguir un cartel de una taberna, sin dudarlo me adentre en ella buscando el calor que mi cuerpo tanto necesitaba.

Una vez dentro me sacudí para poder librarme del agua que me empapaba, sabia de buena tinta que no eran bienvenidos los forasteros por aquellas lindes, pero necesitaba notar el calor de ese lugar, un calor que me acariciaba hasta hacerme olvidar el terrible tiempo que me acompaño hasta aquel lugar. Me senté solo en una mesa de madera y el taburete que aguantaba mi peso sonaba a madera vieja, pedí un trago para entrar en calor.

A dos mesas de distancia pude distinguir una conversación entre dos hombres "Si, tal y como te cuento, me contaron en el arrecife del Azul vieron sirenas, hay que tener mucho cuidado, toda precaución es poca, cuentan que son seres angelicales a simple vista pero que en realidad lo que hacen es absorberte la vida, es imposible sucumbir a sus hechizos, tienen ojos de serpiente y las uñas como agujas capaz de atravesar la quilla de cualquier bote y si se juntan muchas es posible que hasta la de algún barco, te atrapan, se secuestran y te llevan..."

Ante tal historia no tuve mas remedio que intervenir y aplaudiendo de forma irónica me acerque a la mesa diciéndole a aquel orador "muy buena historia, supongo que funcionara para que los niños pequeño se porten bien, pero hazme el favor, si no sabes de ellas no hables de esa forma", "¡¡¡Forastero!!!" me respondió, "Que sabrás tu sobre sirenas, que sabrás tu sobre el peligro de las aguas, que sabrás tu de lo que nos importa tu opinión", "tranquilo" repliqué "¿quieres saber de sirenas? te puedo contar todo sobre sirenas, permíteme que me siente y comparta mi trago con el vuestro mientras os cuento sobre sirenas", me hicieron un hueco en su cerrado circulo de especulaciones, conjeturas y leyendas.

Me senté al lado de aquel orador o por lo menos del que lo intentaba ser y empecé mi historia:

Conocí a un hombre, lo conocí personalmente, a la deriva, al sol, sin agua y pensando que su fin estaría cerca, su barco abordó, él se pudo salvar en un bote que encontró a la deriva y lo utilizó para su supervivencia, después de tres días y tres noches, justo cuando la luna estaba apunto de encontrar todo su esplendor, un barco se asomó por el horizonte, pensó que su suerte había cambiado, un milagro se acercaba por el agua y le salvaría de una muerte segura. Una vez dentro del barco se presentó al capitán tal y como mandan los estatutos y le acogieron como una invitado de lujo, le prepararon un baño, ropajes nuevos y le invitaron a cenar con el capitán.

La mesa no reparaba en comida, había de todo y después de tres días a la deriva le apetecía comer un poco de todo, el capitán le invitó a sentarse a la mesa y le preguntó por su historia, el naufrago entre bocado y bocado olvidando sus modales le contó detalladamente lo que le había pasado a él y a su navío, el capitán le escuchaba atentamente, ya, cuando acabó de contar su historia le pregunto al capitán cual era su cometido por aquellas aguas y el capitán le respondió con total orgullo que iban a cazar sirenas, "¡¡¡sirenas!!!" repitió el naufrago estupefacto, asombrado y le pidió al capitán que extendiese su historia, el capitán le contó que iban en caza de sirenas porque eran seres malignos, que hacían naufragar barcos, que mataban a la gente que iba a bordo y no dejaban rastro de nada, de hecho le insinuó que su naufragio probablemente habría sido producido por las sirenas, esos seres de destrucción.

El invitado lo negó, no eran cosas de sirenas, de hecho no había visto ninguna en el agua cuando intentaba mantenerse a flote, el capitán lo corrigió y poniéndose en actitud defensiva le indico que lo que contaba era real, pues todo el mundo contaba lo mismo y no permitiría que en su propio dominio que nadie le llevase la contraria.

De repente las voces del resto de marineros invadieron todo el silencio de la noche y tanto el capitán como el naufrago salieron a cubierta para ver que pasaba, la luna estaba ya en su plenitud, se reflejaba en el agua como si tuviera una hermana gemela en la tierra y se veía preciosa. La tripulación tenía miedo, pero no era miedo a ver a alguien que les estaba señalando con su espada apunto de atravesarles el corazón, era un miedo a lo desconocido, un miedo a algo que jamás ninguno de ellos había visto de repente alguien se presentó delante del capitán y le dijo al odio..."sirenas mi capitán". "¡¡¡Por fin!!!" resopló el capitán y ordeno silencio a todo el mundo, todos enmudecieron y de fondo se pudo escuchar una melodía, en mitad del mar un canto, una voz, la mas bonita y preciosa que jamás escuchó aquel superviviente, algo que resultaba difícil de describir o volver a cantar, simplemente era lo mas bonito que nunca alcanzaron a escuchar sus oídos.

"¡¡¡Preparad las redes!!!" gritó el capitán, quería atraparlas, sacarlas del agua, secuestrarlas, "¿por qué?" le dijo el naufrago, "por qué queréis matar a unos seres que sentían de tal forma que sus cánticos era los mas hermosos que podría escuchar" el capitán le miro y con voz seria le dijo "ni hables ni opines de lo que no sabes" y a continuación se subió al puente de mando, el naufrago le siguió, noto en sus palabras odio, pero un odio personal hacia aquellos seres, el naufrago le siguió, le agarro del brazo y le volvió, cara a cara y mirándole a los ojos le dijo "sus palabras esconden una verdad que solo se puede contar con el corazón ¿cual es la verdadera historia de este odio capitán? creo que lo suyo es una historia de odio por amor" el capitán no pudo aguantar mas y lo que nadie de tu tripulación no había adivinado lo adivino aquel hombre en tan solo unos segundos, el capitán le contó que las sirenas cantan a la luna, cantan a su belleza y que desde hacia mucho las estaba buscando, que te prometen amor, pero que después estas metido en un amor en el que ella esta en agua y él en tierra esperando a que pueda salir del agua, algo a lo que no se puede ni esperar ni aguantar y es mejor acabar con el sufrimiento de esa forma.

Echaron las redes al mar a la orden del capitán y las sirenas capturadas se revolvieron, luchaban contra el barco querían hundirlo, pero no porque fueran malignas, sino por pura supervivencia, el naufrago se encaró al capitán y le quitó el mando del timón empujándolo, soltó todas las redes que había en la popa del barco, la reacción del capitán fue empujarle y lanzarle al agua de nuevo.

Aquella persona volvió a ser nuevamente un naufrago, pero esta vez no era resultado de una mala maniobra, sino de un corazón traicionado, su cuerpo se hundió en el agua y sus sentidos dejaron de funcionar como si se sumergiera en un vacío en el que no había nada. De entre todo ese silencio del vacío pudo distinguir una voz, pudo distinguir un canto, era el mismo canto que escucho antes, era la misma voz preciosa que antes se introdujo en su corazón, una sirena apareció del fondo del mar y agarrándole fuertemente le saco a flote y le llevo a un sitio seguro.

Era de día cuando el naufrago pudo abrir los ojos, confuso, desorientado, miro a su alrededor y vio que estaba sobre la arena fina de una playa, se dio la vuelta y junto a él, en la orilla del mar, donde el agua marcaba el fin del mar y el comiendo de tierra firme, había una sirena, que le miro con los ojos mas dulces que nadie pueda imaginar y le dijo "gracias, gracias por defendernos de ese amor traicionero, gracias a ti pudimos escapar de aquellas redes que solo buscaban nuestra destrucción" aquel naufrago, escuchando su preciosa voz, viendo sus dulces ojos se encandilo de aquella sirena, nunca jamás sintió algo parecido, algo tan fuerte y precioso dentro de él, la sirena le sonrío tímidamente, ella sentía lo mismo hacia el naufrago, él se incorporo y la dijo "nada se merecía aquel capitán, nada se merecía si no sentía de verdad el amor" la sirena le cogió de las manos y mirándole aun mas dulcemente le dijo "nosotras estamos presas en el agua hasta que un amor verdadero nos espere fuera, nosotras somos seres traicionados por las manos del desamor, algún día podré salir del agua, algún día mi cola  de pez se convertirá en piernas para poder volver al mundo, pisar la tierra y correr en libertad, cogida de la mano de mi felicidad y junto a quien haya sabido tener paciencia, pero es muy duro, no es fácil, mantener un amor desde la tierra hacia el agua..." la mano de aquel naufrago selló sus labios con un dedo, a continuación, acariciándola el rostro la dijo "bien vale una vida entera para poder caminar a tu lado" y los dos sellaron su amor con un beso verdadero, un beso en los que lentamente se juntan los labios y en total silencio uno dice "te amo" y a otra persona responde "yo mas", aquel naufrago desde entonces se encuentra con su sirena todas las noches, ella en el agua y él en tierra firme, siguiéndola en su busca de aguas cálidas y cuidándola desde donde su posición podía, en las noches de luna llena ella le cantaba y le enamoraba corazón cada vez mas.

Y esa es la verdadera historia de las sirenas, solo las temen quien no pueden mantener una promesa de amor, solo las temen quien se cree las historias inventadas por personas que no saben amar y regalan palabras y promesas que ni sienten ni saben mantener.

Aquella historia dejó sin palabras a la taberna entera, hasta la camarera atendía en silencio para no perder detalle del relato, uno de mis oyentes le dio un trago a su brebaje y asombrado por la historia me pregunto " ¿y ese naufrago como se llama? a lo que le respondí  "ese naufrago...soy yo"

 

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Comentarios Voces de sirena

ami me parece que esta bien  y es muy informatibo
nil nil 31/05/2012 a las 05:22
yo unvestigue y dice que las sirenas  son   de la parte de la cntura para avajo es pez y la parte de arriba mujer   y es tan bella e inotisa con su canto a los   marineros ,y que aveces salen a la superficie a peinar suavemente su cabello
nil nil 31/05/2012 a las 05:28
yo soy una sirena y soy lo suficientemente mayor  que tengo 17 años para saber que si me mojo me saldra cola de pez para quien me crea abracitos y para quien no al infiernito laurita ja,ja,ja.
laura laura 09/06/2012 a las 10:27
Tanta fantasia hace mal. Hay que tener cuidado,luego viene la crisis
ariete ariete 13/06/2012 a las 16:41

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